Genitales y alrededores
Termina de subir por el muslo. Encaja en las ingles el canto de la mano entre el pulgar y el índice, rodeando el coño. Eso te permite tocar 4 zonas claves con una sola mano. El pulgar puede acariciar el pubis y el clítoris, mientras que los dedos índices y corazón hacen círculos en el perineo. Además el canto de la mano presiona suavemente la ingle y el exterior de los labios vaginales y la palma de la mano amasa el interior del muslo.
Muchos hombres cometen un error básico al masturbar a una mujer. Lo hacen de forma mecánica y a toda velocidad; centrándose solamente en el clítoris. Masturban a una mujer como lo harían con ellos mismos. Una vez más hay que tomarse las cosas con calma y usar la imaginación para explorar todas las posibilidades.
Un pequeño truco: antes de ir directo a por el clítoris; usa la yema de dos dedos para masajear una zona 1 o 2 centímetros por encima del nacimiento del clítoris. Hazlo de arriba a bajo hasta llegar a la raíz del clítoris. Además del efecto de anticipación, conseguirás empujar una cantidad extra de sangre hacia el clítoris; Haciendo que se hinche por completo hasta salir de su capucha y que este hipersensible.
Otra forma interesante de estimular el clítoris es usar la articulación del pulgar en vez de los dedos. Me refiero a la zona de la mano donde el dedo pulgar se une con la muñeca. Además de tener una superficie más grande, tiene más movilidad que los dedos. Además de frotar arriba y abajo o en círculos, ahora puedes dar un movimiento pendular con la muñeca, algo así como una ola en la que la presión sobre el clítoris va variando constantemente. Además, usar la articulación del pulgar deja libres los dedos de la misma mano y en una posición perfecta para explorar los labios vaginales y acariciar la entrada de la vagina a la vez que el clítoris. Mientras que la otra mano también está libre para recorre el cuerpo con caricias.
También se puede dar pequeños golpecitos, con el dedo en la punta del clítoris, algo así como si mandaras un mensaje en Morse. Esta técnica hay que saberla hacer correctamente, si se hace demasiado fuerte o durante demasiado tiempo puede resultar desagradable e incluso dolorosa. Lo adecuado son golpecitos rápidos durante menos de 30 segundos, y no directamente sobre la punta, sino un poco por debajo, que cada golpecito levante un poco el clítoris. Después de eso 30 segundos vuelven a tocarlo normal o incluso no lo toques durante unos segundos. Cuando lleves unos minutos masturbándola normalmente puedes repetir.
Cualquier forma que uses para estimular el clítoris, recuerda no ser monótono en el ritmo. Pasa de rápido a lento y de movimientos circulares a lineales. Hazlo de forma imprevisible para que cada cambio la sorprenda. Y cuando creas que se esta acostumbrando vuelve a cambiar.
Los labios vaginales y la entrada de la vagina son sensibles pero no tanto como el clítoris. Hay que juguetear con ellos, separarlos ligeramente con la punta de los dedos para luego separarlo por completo para explorar cada pliegue y volverlos a juntar apretando suavemente. Presionar sobre la entrada de la vagina como si la quisieras penetrar pero sin llegar a hacerlo, solamente encajar la yema de los dedos y moverlos en círculos, extendiendo el flujo vaginal y usándolo como lubricante.
El punto G se encuentra dentro de la vagina; a unos 4 centímetros en la pared exterior. La mejor manera de estimularlo es la penetración desde atrás. Sobretodo en la postura de las cucharas. En posición fetal con el hombre abrazando a la mujer desde atrás. Esta postura obliga al pene a entrar en un ángulo muy oblicuo, frotándose intensamente contra el punto G y dejando las manos libres para tocar el clítoris a la vez.
También se puede introducir dos dedos en la vagina para estimularlo directamente; lubricándolos bien para no provocar desgarros. Metiendo solamente las dos primeras falanges, las puntas de los dedos quedarán sobre la zona aproximada. El punto G es un ligero abultamiento de medio centímetro de diámetro, el problema es que le gusta jugar al escondite, solamente sobresale cuando se toca directamente; si pasas demasiado rápido sobre él se queda liso. Si lo has encontrado y dejas de tocarlo también se oculta.
Lo mejor es hacer un movimiento de abanico con la punta de los dedos y que la mujer vaya dando intrusiones, porque en muchas mujeres el punto G no está centrado, sino que se puede encontrar desviado hasta un centímetro a derecha o izquierda.
Esta técnica puede hacer que algunas mujeres se sientan incómodas porque no les guste que las penetren con los dedos, y porque además al presionar el punto G se presiona también la vejiga urinaria haciendo que entren unas ganas terribles de mear. Eso se soluciona con una meada antes de empezar para que la vejiga esté vacía.
Estimular a la vez el clítoris y el punto G es una garantía de una intensa cadena de orgasmos consecutivos. Lo mejor es tocar el punto G con los dedos mientras chupas y lames el clítoris.
El perineo es la tierra de nadie, es esa parte entre el coño y el culo que no llega a ser ninguna de las dos cosas. La mayoría de la gente no conoce la sensibilidad del perineo. Presionando en movimientos circulares se consigue una sensación muy fuerte.
El ano tiene bastante sensibilidad, pero puede resultar incomodo para mucha gente. Lo mejor es preguntar antes de empezar si le gusta que le acaricien el ano o acercarte lentamente para que tenga la oportunidad de decir que no, antes de que ella se encuentre con un dedo en el culo por sorpresa; y tú con un bofetón.
Hay que acariciarlo en círculos con la yema de un dedo sin intentar entrar. Para los más bizarros siempre quedara el beso negro.



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