Muy buenoo!!! espero mas relatos tuyos, buffff![]()
Hacía buen día y habíamos ido a pasear a la playa. La zona que habíamos elegido destaca por su tranquilidad y dunas de arena que la convierten en un recurso muy utilizado entra las parejas y otros amantes libres.
Paseamos por la orilla, donde aproveché para quitarme la camiseta y tomar el sol mientras caminábamos. Eva pensó que no sería buena idea hacer lo mismo, no por enseñar su precioso torso sino porque, según contestó a mi proposición, los leggins semitransparentes que llevaba bajo su amplia blusa dejaban demasiado a la vista sus braguitas y, aunque poca, había gente paseando como nosotros.
Después de un rato, decidimos sentarnos mirando al mar con una duna a nuestras espaldas, entre dos caminos que llevaban a la arena. Allí, ella se sentó entre mis piernas y aproveché para poderla estrechar y sentir.
Mientras nos besamos se me ocurrió que sería buena idea acariciar su pecho, pues aunque alguien pudiera vernos no creo que se escandalizara demasiado. Lo que ocurre es que una cosa lleva a la otra, y después de sentir sus senos en mis manos, mientras disfrutábamos del sol, la brisa y el mar, pensé que tal vez le gustaría algunas caricias disimuladas en su sexo, por lo que muy despacio introduje mi mano bajo sus mallas negras.
No hizo falta hablar para ver que ella, como yo, deseaba continuar con el juego. Estaba completamente húmeda y mis dedos resbalaban sin dificultades entre sus labios. Comencé entonces a masturbarla suavemente, controlando con la mirada que aquellos que estaban más cerca no se percatasen de lo que ocurría, y finalmente decidimos colocar una camiseta encima de mi mano.
No sé si funcionó nuestro propósito de ocultar el trabajo manual que le dedicaba, pues como me tiene acostumbrado su cara comenzó a tornarse sonrosada, sus labios se apretaban y soplaban suavemente, y poco a poco comenzó a abrir en demasía sus piernas, y a apretar y elevar sus nalgas buscando un mayor contacto.
Finalmente, tuve que retirar mi mano para no hacer demasiado llamativo el espectáculo y ella se giró hacia mí mirándome y preguntando excitada como lo haríamos para que me la pudiera mamar. Le contesté que me diera un tiempo para pensarlo mientras usaba su mano, y después de desabrochar los botones de mi pantalón comenzó a masajear mi polla, más mojada por los previos que nunca, como ella solo sabe hacer pero tratando de hacer los movimientos menos visibles.
Minutos después decidimos dejarlo por un momento y finalizar el trabajo en el coche que se encontraba en los estacionamientos cercanos. Allí, y aunque nos vimos obligados a ir parando por la presencia cercana de algún mirón, pude disfrutar de verdad cuando, ya sin ningún tapujo, me mostró completamente su sexo descubierto, bajando su ropa hasta las rodillas, por lo que tuve toda la facilidad del mundo para terminar la paja que había empezado mientras, como antes, levantaba el culo pidiendo más y más , por momentos a la altura de la ventanilla, hasta que finalmente no pudo aguantar y me dedicó una perfecta corrida.
Después de recuperarse, hizo lo que venía pensando desde la arena, y finalizó su trabajo con la boca, momento en el que sin quererlo dejé de controlar si existía algún testigo. Si así fue, espero que no tuviera demasiada envidia.
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Lo bueno no dura para siempre, pero sí lo suficiente como para volverse inolvidable.
Ya lo lei hace un rato y mola!!!!
El sexo solo es sucio si se hace bien