- Que alguien diga algo o que calle para siempre - dijo el cura y Estibaliz se dio la vuelta buscando mi mirada.
- ¡Tierra tragame !- pense.
La verdad es que desde antes de conocer a mi amigo Alberto ya teníamos feeling ya que era amiga de otro amigo común (Uy vaya lio). Siempre que nos encontrabamos de fiesta me metía mano antes e incluso después de emparejarse con Alberto. La verdad es que me ponía muy cachondo y yo también le sobaba un poco.
Principalmente me acuerdo de 3 anecdotas:
Cuando fuimos a comer un día de fiesta todos los amigos, también vinieron algunas de las novias incluida Estibaliz. Ya cuando estabamos un poco pedos me vino y me quito mi trago, saco la lengua y chupo todo el borde del vaso y me lo dio. Yo bebi un buen trago mientras miraba a sus ojos. Un rato después estabamos juntos en una mesa de fuera sentados y le quito el plástico al paquete de tabaco ya que no lo tenía empezado.
- Oye echa el plástico a la basura que lo tienes ahí al lado - le dije.
- ¡Echalo tú! - me contestó.
Cogí el plastico y se la metí a la altura del coño entre sus piernas cruzadas, otra vez esa mirada...
Otro día en un botellón con mis amigos, también vino ella. Al de tiempo que si jiji jaja se le cayo el trago a los pantalones. Justo estaba al lado mio.
- Joder que me he mojado - dijo.
- Ya veo ya... - le contesté.
- Sí sí mira toca... - y me cogió de la mano y me lo puso en su muslo y empezo a subir hasta el coño. Otra vez esa mirada.
En otra ocasión ya los 2 con una manga del copón balando en un antro. Le estaba hablando bastante cerca ya que estaba la música muy alta.
- Oye no te acerques tanto que algún día te voy a dar un beso - me dijo Estibaliz.
- ¿Ah si? ¡Venga ya! ¡Si no te atreves! - le contesté.
- Sí sí tú riete... - me dijo riendose.
Nos estabamos riendo un rato hasta que me acerque a ella para decirle algo y me dió un pico. Otra vez esa mirada.
- ¡¡Eh eh eh!! ¡Que ostias pasa! - Alberto salio de la nada y nos pillo.
- ¡Nada cari si solo es un pico! - dijo Estibaliz con toda la naturalidad del mundo.
Otro día en un bar lleno de gente ibamos en fila y Estibaliz delante mío. La gente empezo a empujar y me pegue a su culo. Se dio la vuelta y:
- Perdona pero es que estan empujando - le dije. Me miro sin darse la vuelta y empezó a frotar su culo con mi polla. Giro la cabeza y se mordió los labios mientras me miraba. Otra vez esa mirada.
Alberto nos invitó al chalet de sus padres a una barbacoa, era un plan cojonudo. Papeo, alcohol y... piscina! Todo el día comiendo, bebiendo y liandola en la piscina. Mientras charlabamos en grupo un poco borrachos, no se como salió el tema del sexo anal.
- ¡A Alberto no le gusta! ¡Jajajaja! - dijo Estibaliz.
- ¡Joder que puto asco! - contesto Alberto.
Nos echamos unas buenas risas y cambiamos de tema para no incomodar a Alberto más.
Ya entrada la noche, "chin chin chin".
- ¡A ver gente! Acercaos que Estibaliz y yo os tenemos que contar una cosa muy importante - dijo Alberto mientras tocaba con el tenedor una copa.
- ¡Estibaliz y yo nos casamos el año que viene! - dijo muy emocionado. Todo el mundo les felicitamos, incluso yo, aunque no muy efusivamente.
Llegó la hora de recoger la mesa y empezar a beber seriamente, vamos sin nada que comer y hicimos un sorteo de a ver quien fregaba los platos. Hicimos el sorteo del palillo más y como no me toco a mí.
- ¡¡¡AAAAAAAAAAAH!!! ¡¡Pringao!! - se rieron todos.
- ¡Me cago en la puta! ¡Siempre me toca a mí joder! - me queje mientras reía.
La verdad es que no me hizo ni puta gracia pero bueno a veces toca y hay que apechugar. Me sequé con la toalla y me puse la camiseta y las chancletas.
- ¡Po vamos pa'lla! ¡Dejadme algo para luego! - dije mientras me dirigía a la cocina.
Llegué allí y me puse manos a la obra, ya al de 5 minutos me dolía la espalda.
- Oye esclavo que se te ha olvidado traer el aceite de vuelta - apareció Estibaliz con una botella de aceite en la mano. Llevaba una camiseta ancha, bikini y unas sandalias de tacón.
- ¡Hombre bastante tengo con hacer el fregado! ¡Haber traido antes! - la dije.
Nos pusimos manos a la obra cada uno dandole la espalda al otro. Al de nada me fije en un matamoscas que habíia en la cocina, lo cogí y le di un toque en el culo.
¡Plash!
- ¡Aaah! - grito Estibaliz mientras me lo quitaba de las manos.
¡Perdona es que tenías una mosca! ¡Jajajajaj! - dije.
- Ya te voy a dar yo mosca... - contesto. Seguimos a lo nuestro hasta que termine y empezé a guardar las cosas en los cajones.Para recoger tenía que pasar por su lado y cada vez que pasaba echaba el culo para atrás para que rozara con mi polla.
- Uy... perdona - decía mientras se reía. Yo a cada pasada le olia el pelo, lo tenía muy liso y castaño.
Estaba a 1000 no lo podíia aguantar, con el alcohol por las venas y con la adrenalina saliendome por las orejas en una de estas me quite la camiseta pegue a ella.
- ¿Que haces? - dijo sorprendida.
Ni le conteste, le subi la camiseta, me baje el bañador hasta las rodillas y la agarré del pelo. Gimió muy fuertemente y le empecé a besar el cuello. Cogí el aceite que había traido ella y me lo unte en la polla.
- A Alberto no le gusta pero a mí sí - le dije mientras le echaba a un lado su bikini e introducía mi polla en su culo.
- ¡Joder! - grito.
Se la metí muy despacio ya que estaba muy cerrado el culo, supongo que no estaba acostumbrada a que le diesen por detrás escuchando los comentarios de su futuro marido.
Le daba duro mientras le agarraba del pelo y con la otra mano su precioso culo. "PLA PLA PLA" sonaba aquello, teníamos miedo de que nos cogiesen en acción, pero ese morbo de que te pillen en cualquier momento multiplicaba por 1000 el placer de ese memorable polvo.
- ¡Aaah! Me haces daño! - se quejaba.
- Pues te jodes - le contestaba mientras le daba un tirón en el pelo.
Al principio estaba muy estrecho pero mientras iba dandole más y más se iba relajando y por lo tanto dilatandose.
- ¡Dame fuerte! ¡Dame fuerte! ¡Dame fuerte! - me suplicaba, yo le daba con todas las ganas, estabamos muy excitados. La mordía del cuello y respiraba fuertemente al lado de su oreja, eso la excitaba mucho más. Faltaba poco para que me corriera ya que era una siituación de puro morbo y empecé a darle muy duro. Ya los gritos eran incontrolables pero con el jaleo de fuera apenas se oia nada de la cocina.
- ¡¡AAAhhh!! ¡¡¡Joder!!!- gemi mientras me corría en su culo.
- Así me gusta correte en mi culo - me repetía una y otra vez.
- ¿Te gusta tener esto en el culo eh? - le contesté.
- ¡Me encanta!¡ - dijo.
Poco más había para decir. Me subi el bañador y le puse en su sitio su bikini mientras le daba un cachete.
Cogí y me fuí a la piscina para quitarme los restos del polvo de la cocina.
- ¿¡Que ya habéis terminado!? - dijo Alberto.
- Sí, la verdad es que antes de lo que pensaba - contesté mientras me quitaba la camiseta y me tiré al agua. Me quede un rato flotando hasta que la ví otra vez, había vuelto de la cocina y tenía otra vez esa mirada.
Muy excitante, si señor, joer joer con estos dos, que peligro no? jajajajaja
Lo bueno no dura para siempre, pero sí lo suficiente como para volverse inolvidable.